domingo, 20 de marzo de 2011

Identidad del Educador

Crisis de Identidad del Educador

A mí parecer, la identidad profesional se debe iniciar desde la formación del docente, y así se podrá extender durante todo su ejercicio profesional ya que obviamente esa identidad no surge automáticamente como resultado de un titulo profesional, ya que el tema de la identidad del docente refiere a cómo los académicos viven personalmente su trabajo y a cuáles son los factores de satisfacción e insatisfacción, que es donde podría haber problemas al surgir una crisis de identidad.

Esta crisis de identidad surge de la tensión entre el profesor ideal y el profesor real, entre lo que se espera que sea y realice y lo que efectivamente es y puede hacer. Para responder a las nuevas exigencias que hoy en día tienen nuestros sistemas educativos seguimos confiando en maestros y profesores a los que exigimos habilidades, competencias y compromisos cada vez más complejos, ya que ahora las nuevas demandas y conocimientos sociales inciden en la demanda de una redefinición del trabajo del docente, de su formación y de su desarrollo profesional. Los roles que tradicionalmente han asumido los docentes, enseñando de manera conservadora un currículum caracterizado por contenidos académicos, hoy en día resultan, a todas luces, inadecuados, ya que a los alumnos nos llega la información por múltiples vías: la televisión, la radio, Internet.

Una de las tareas esenciales del momento actual es la superara la crisis de identidad de maestros y profesores y modificar lo inexistente referido a esta profesión. La superación de esta situación pasa, al mismo tiempo, por devolver la confianza en sí mismos a los maestros; pero también, por mejorar las condiciones de trabajo y por exigir que los docentes se responsabilicen por sus resultados. Plantear este cambio de perspectiva exige un apoyo decidido de los propios maestros, de la Administración educativa y del conjunto de la sociedad.


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